El desarrollador además escribió un artículo donde afirmó que puede demostrar que una recompensa fija por bloque no conduce a una oferta abundante. Comentó en ese sentido: “descubrí que el desarrollador de Monero ‘smooth_xmr’ también observó que la emisión de colas resultaba en un suministro de monedas estable hace unos años. Probablemente haya otros también: es un resultado bastante obvio”.

Cabe destacar que Monero, cuya criptomoneda es XMR, ya cuenta con emisión de cola desde alrededor del 9 de junio de 2022.

Pregunté en Twitter y nadie respondió con contraejemplos”, comentó en el hilo abierto en BitcoinTalk.

Otros miembros del foro se sumaron con sus opiniones, en oposición a Peter Todd, quien afirmó que es necesario un “Hard Fork” (bifurcación dura). Por ejemplo el usuario Vjudeu, en cambio, sugirió que una bifurcación suave podría crear nuevos bitcoin, pero una nueva clase de bitcoin, diferente a la original.

Anthony Towns y Gregory Maxwell opinaron: “no hay razón para creer que pagar a los mineros una cantidad de monedas igual a la tasa media de monedas perdidas proporcionará suficiente seguridad PoW, y que hay casos en los que se podría pagar en exceso por la seguridad PoW. Si una emisión perpetua no puede garantizar la seguridad y si tiene una probabilidad significativa de producir problemas adicionales, parece preferible quedarse con un subsidio finito que -si bien tampoco puede garantizar la seguridad- al menos no produce problemas adicionales y ya es aceptado por todos los Bitcoiners (implícita o explícitamente)”.

En relación a esto, hace unos años, Peter Todd también aseguró: “Podemos crear inflación en Bitcoin si es necesario”.

Lo que sí está claro es que, con el grado de descentralización con el que cuenta la red Bitcoin, sería una tarea difícil modificar el protocolo original con el consenso de la mayoría de los nodos. Este consenso se basa en los fundamentos de la emisión finita ya que esta proporciona “escasez”, una característica filosófico/económica fundamental de Bitcoin.